TODOS SOMOS DONANTES. LEY DE TRANSPLANTE Y DONACION DE ORGANOS


Con las modificaciones a la Ley 19.451 toda persona mayor de dieciocho años será considerada donante de sus órganos una vez fallecida. También la ley considera que cada persona podrá manifestar su deseo de no ser donante.

La ley busca hacer más expedito el proceso de transplante de órganos, ya que ahora cada persona es la que decide finalmente su calidad de donante y no su familia directa como antes sucedía. Antes de la aparición de estas modificaciones a la Ley 19.451, en muchos casos la familia era la que dificultaba el deseo expresado por las personas de ser donante, ya que este a pesar de haber declarado su intención de donar sus órganos, era su entorno familiar el que decidía en definitiva si esto se llevaba a cabo.

El Director Regional Rubén Pizarro señaló que: “Este es un paso muy importante ya que significa la posibilidad de salvar vidas a los mas de 800 mil chilenos y chilenas que esperan un órgano para seguir viviendo. Recordamos sí que los usuarios que desean expresar su voluntad de no ser donante podrán llenar un formulario que estará impreso en todas las oficinas del Registro Civil a partir de hoy lunes 18 de enero, como así mismo en las municipalidades donde también estarán disponibles dichos formularios”.

La dificultad para encontrar un donante y el órgano adecuado, es un problema que afecta en mayor medida a las personas que no poseen los recursos para realizar un transplante en el sistema privado. Al tener que costear múltiples exámenes luego de meses y a veces años de espera, se suma el hecho de que las listas avanzan según la prioridad médica, financiera y la urgencia del enfermo. Debido a la escasa disponibilidad de órganos, la ley 19451 representa un gran avance en dar mayores oportunidades a las personas que necesitan un transplante y mejorar su condición de vida.
Para que me Recuerden

Cuando mi vida haya terminado,
tomen de mi cuerpo todo lo que a otros
sirva, para continuar viviendo y
tener una vida más plena.

Den mis ojos a alguien que jamás haya
visto la aurora o la cara de un niño,
o el amor en la cara de una mujer.

Denle mi corazón a alguien,
cuyo propio corazón le ha causado
interminables días de dolor.

Den mi sangre al adolescente que haya
resultado mal herido en un accidente,
de manera que con esa ayuda, pueda
ver jugar a sus nietos algún día.

Den mis riñones a un enfermo,
que hoy depende para sobrevivir
de una máquina cada tantos días.

Tomen mis huesos, cada músculo,
cada fibra y nervio de mi cuerpo
y encuentren la manera de hacer que
pueda caminar un niño impedido.

Si algo quedara para ser enterrado,
que sean mis pecados, debilidades
y todos mis prejuicios contra mis
semejantes, entreguen mi alma a Dios.

Si hacen todo lo que les he pedido,
viviré siempre.

Robert Test, - USA
Poema publicado en:
http://www.trasplante.cl/

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